jueves, 7 de diciembre de 2017

Sentires del Alma...Somos bellas Fuentes de Amor. Por Ashamel Lemagsa.


Amados…

Somos bellas Fuentes de Luz…

Aunque nos resulte difícil aceptarlo, cuando entramos en esos estados de enojo, confusión o miedo…

Somos Luz, somos Amor, somos Paz, somos Alegría…

Entonces…

Por qué no nos otorgamos permiso para cambiar nuestras actitudes, emociones y pensamientos hacia una frecuencia de Luz, cuando en nosotros, está viva y palpitante nuestra semilla Divina.

A veces nuestra propia Fuente de Luz no logra abrirse camino hacia el exterior, pues nosotros, permitimos que situaciones, personas próximas o nuestras propias sombras que aún no aprendimos a ser conscientes de su existencia en nosotros, nos afecten negativamente.

Al no ser conscientes de ellas, las sostenemos como si formaran parte de nuestro ser, sanarlas y soltarlas, es el trabajo interior previo para lograr conectar el amor existente en nuestro corazón, de nuestra Divinidad…

Fuimos creados desde la luz y  como Hijos de la Fuente misma de Luz, somos Luz.

Permitirnos estar tristes, melancólicos, desanimados, deprimidos, es negarnos nuestra bendita capacidad de “reciclar” nuestras dolencias.

Es verdad que a veces nos llegan noticias muy desalentadoras como enfermedades, accidentes, inconvenientes económicos, desengaños amorosos, que nos afectan, nos ponen tristes, pero si logramos ese instante sagrado de aceptación y de transcender esas circunstancias pasajeras que durarán el tiempo necesario para que nosotros aprendamos esas lecciones aún no “aprobadas”.

Quizás, soy algo reiterativa, pero les he hablado en varias oportunidades, sobre el sendero que un día emprendí para llegar a la Fuente de mi Ser Interior Luminoso, donde realmente encuentro Paz, Amor y Alegría.

También les escribí que si previamente no despejamos nuestro sendero interior de aquellas sombras que nos impiden ver más allá de las barreras mentales, las emociones negativas y las actitudes irascibles es muy difícil llegar a nuestro centro de Luz.

Soltar… es comprender que todo aquello que mantenemos como “sano” y nos aferramos como tabla de seguridad, muchas veces, nos impide avanzar, pues no son tan “sanos”, como lo aparentan ser.

Los celos, no son sinónimo de amor hacia el otro, es falta de confianza hacia nosotros mismos, en primer término y después, la reflejamos en los demás.

La ira, la tristeza, el enfado, los celos, la vanidad, el orgullo, la vanidad… Son algunas de las sombras que debemos transcender para llegar a nuestra propia Luz interior.

Se las trasciende cuando logramos generar en nuestro interior la energía contraria, para ello hay que aceptar que existencia de algunas sombras en nosotros.

Lo llaman Ego, otros, la denominan personalidad, lo cierto es que, las nuevas corrientes de pensamiento espiritual, nos hablan de “eliminarlo” para poder llegar a la iluminación.

Hoy siento que, el “Ego o Personalidad” es un instrumento del Ser Superior para expresar aquello que se debe sanar en esta vida…

 Por ejemplo, aquel que se siente autosuficiente y no logra aprender a pedir ayuda a pesar de necesitarla, seguramente en algún momento de su vida “algo se cruzará”, para impedirle su avance en el orgullo autosuficiente, viéndose obligado a pedir y aceptar ser ayudado por todos aquellos conectado a él, pero a su vez los que lo ayudan desinteresadamente, fueron los que, quizás, en otra vida, no habían aprendido a ser generosos, comenzando por ellos mismos… Amándose.

Todos en un instante tuvieron la bendita oportunidad para sanar…

El que se sentía autosuficiente, aprendió a ser humilde, los que fueron de alguna manera egoístas o avaros, aprendieron a ser generosos y compasivos ante la necesidad de otro ser humano.

En definitiva la personalidad, siempre es un instrumento del Ser y es la que nos abre el sendero al Amor ilimitado del Corazón.

Por eso, “eliminarla” o negarla, es atrasar nuestra conexión con el corazón, con el Amor.

El camino es… Sanar las heridas.

En primer término aceptar nuestras sombras para transformarlas en Luz y esta es una tarea cotidiana que debemos realizar en nuestra personalidad, pero siempre conectados desde el amor de nuestro Ser Superior, sanarlas con la energía del amor, como en el ejemplo anterior, donde ante el orgullo se lo sanó con la humildad y ante el egoísmo o la avaricia, se las sanó con la generosidad desinteresada propia del amor.

Es encontrar la energía contraria para equilibrar esa sombra, que detiene nuestra evolución.

Donde hay sombras… aprendamos a encender las luces del amor, que están presentes en nosotros, simplemente los velos de la densidad no nos permiten creer que somos Luz, somos Paz. Somos Alegría, Somos bellas Chispas Divinas.

Los Amo!!!


Con Amor, Ashamel Lemagsa.




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