domingo, 20 de agosto de 2017

5 características de las personas que nunca sufren enfermedades mentales, según la ciencia


Los trastornos psicológicos son cada vez más frecuentes. La depresión y la ansiedad se han convertido en auténticas epidemias a nivel mundial, hasta tal punto que se estima que la mitad de las personas sufrirá una psicopatología en algún momento de su vida y que el 25% desarrollará un trastorno crónico.

Por eso, un grupo de psicólogos de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda, se ha preguntado cuáles son las características comunes de las personas que no desarrollan enfermedades mentales. Para descubrirlo, siguieron a un grupo de personas a lo largo de gran parte de su vida, desde su infancia hasta la madurez, realizando tests psicológicos cada ciertos años para evaluar su salud mental.

Los pilares de una buena salud mental

Estos psicólogos descubrieron que el 83% de las personas habían sufrido un trastorno mental en alguna etapa de sus vidas. También constataron que algunos participantes tenían una salud mental muy estable, por lo que no desarrollaron trastornos psicológicos. ¿Qué los diferenciaba?

1. No contaban con un historial de trastornos mentales en su familia. Algunas psicopatologías tienen un componente genético y otras se pueden “transmitir” a través de los patrones de afrontamiento que aprendemos de nuestros padres. Por eso, crecer en una familia funcional donde los miembros tengan una buena salud mental actúa como un factor protector.

2. Presencia de menos emociones negativas. A la temprana edad de 5 años, las personas con buena salud mental ya mostraban menos emociones “negativas”. Sin duda, la prevalencia de emociones positivas contribuye a mirar la vida desde una perspectiva más optimista que mantiene alejados los trastornos mentales.

3. Mayor autocontrol. El autocontrol es una capacidad que nos permite gestionar de manera más eficaz nuestras primeras reacciones, sobre todo desde el punto de vista emocional. Por una parte, nos ayuda a adaptarnos mejor a las circunstancias para poder elegir la respuesta más adecuada y, por otra parte, nos permite gestionar mejor nuestras emociones, de manera que estas no tomen el mando.

4. Buenas relaciones interpersonales. Las relaciones interpersonales pueden convertirse en una inestimable red de apoyo o, al contrario, en fuente de conflictos y problemas. Las personas con una buena salud mental son capaces de mantener buenas relaciones con los demás y saben evitar los conflictos construyendo relaciones sólidas.

5. Son resilientes. La resiliencia es una capacidad que se desarrolla desde la infancia y que nos permite enfrentar los problemas sin desmoronarnos e incluso salir fortalecidos, por lo que actúa como un factor protector del equilibrio psicológico. Un estudio realizado con niños víctimas de la guerra en Bosnia descubrió que quienes tenían menos cicatrices emocionales fueron aquellos que eran capaces de pedir ayuda, no en búsqueda de compasión sino del apoyo emocional que necesitaban.



Otro detalle muy interesante de este estudio es que las personas que tenían una mejor salud mental no eran precisamente aquellas que tenían una mejor salud física, tampoco habían nacido en familias ricas ni eran las más inteligentes en términos de C.I. Sin embargo, no hay dudas de que contaban con una buena Inteligencia Emocional.

Al llegar a la adultez, estas personas no solo habían logrado un mayor éxito en el campo profesional sino que también reportaban una mayor satisfacción con la vida y contaban con una sólida red de apoyo social.

Esto nos indica que, a pesar de que puede existir una predisposición a desarrollar determinados trastornos psicológicos, el estilo de vida y nuestra manera de afrontar los acontecimientos es decisiva para la salud mental. Por eso, si queremos proteger nuestro equilibrio psicológico, debemos asegurarnos de tener una mochila llena de buenas herramientas para la vida.

Fuentes:
Schaefer, J. D. et. Al. (2017) Enduring mental health: Prevalence and prediction. J Abnorm Psychol; 126(2):212-224. 
Kessler, R. C. et. Al. (2005) Lifetime prevalence and age-of-onset distributions of DSM-IV disorders in the National Comorbidity Survey Replication. Arch Gen Psychiatry; 62(6): 593-602.

Berk, J. A. (2002) Trauma y resiliencia durante la guerra: una mirada a los niños y a los trabajadores de ayuda humanitaria en Bosnia. Psicoanálisis APdeBA; 25(1/2): 45-65.
https://www.rinconpsicologia.com

El miedo, el cerebro emocional arrinconado.


El miedo es una reacción descontrolada pero necesaria que nuestro cuerpo pone en marcha para mantenernos a salvo de los posibles peligros, acciones que nuestro cuerpo percibe y que no reconoce como familiares

Hace años ocurrió una terrible tragedia de la cual, sin duda, fue responsable el miedo

Matilda Crabtree, una niña de catorce años, quería gastar una broma a sus padres escondiéndose en un armario para asustarlos cuando volvieran a su casa esa noche.

Sus padres creían que Matilda iba a pasar la noche en casa de una amiga. Por ello, cuando, al regresar a su hogar, oyeron ruidos, el padre no dudó en coger su pistola, dirigirse al dormitorio de Matilda e intentar adivinar qué ocurría.
Entonces, presa del pánico, el hombre disparó a su hija cuando esta salió corriendo del armario para darles la sorpresa que había preparado.  Unas horas más tarde, Matilda Crabtree fallecía.
Fue el miedo el que hizo al padre imaginar que había un ladrón en la casa; fue el miedo el que le empujó a coger la pistola y recorrer su casa en busca de un intruso que nunca existió; fue el miedo el que le hizo disparar rápidamente sin ver quien estaba ante él.
El miedo y una marea de emociones predispusieron a un padre a proteger a su familia. Eso mismo la destruyó. Una reacción emocional tan natural como necesaria hizo que, lo que podía ser una escena familiar entrañable, se convirtiese en tragedia.

Cuando el miedo nos acorrala

Los circuitos emocionales del miedo responden a unas pautas biológicas que han ido gestándose durante más de cincuenta mil generaciones. Esta misma emociónnos hace actuar con tal rapidez que muchas veces nos acorrala.
Así, como se reseña en la historia que encabeza el artículo, nuestros impulsos están diseñados para ayudarnos a sobrevivir y a proteger a nuestros seres queridos; cosa que, como hemos visto, no siempre conseguimos.
El miedo tiene el poder de recorrernos en un instante. La sangre parece paralizarse en nuestro rostro y fluye a nuestras extremidades para hacernos correr o actuar con rapidez.
En nuestro cerebro se desencadena una respuesta hormonal que pone a nuestro cuerpo en alerta, inquietándonos y ayudándonos a prestar atención a aquello que se considera una amenaza para responder de forma adecuada.

Los circuitos neuronales del miedo

Sin lugar a dudas, el miedo es una de las emociones más destacables de nuestra evolución.

Esta afirmación cobra especial relevancia en una época en la que nuestro día a día se encuentra desbordado por el nerviosismo, la angustia y las preocupaciones, amén de patologías como los ataques de pánico, las fobias, la ansiedad generalizada, etc.

Pero, ¿qué es lo que ocurre en nuestro cerebro cuando “algo nos asusta”? ¿Qué circuitos neurales se activan y cómo lo hacen? ¿Qué objetivo tienen? A todas estas preguntas trataremos de dar respuesta a continuación de manera secuencial:
  • Cuando nuestros sentidos perciben algo potencialmente amenazante a nuestro alrededor hacen uso de las autopistas cerebrales que les comunican con nuestro cerebro.
  • Estas autopistas emocionales conducen directamente al tallo encefálico y al tálamo.
Una vez que la información llega a esas zonas, las vías de comunicación se ramifican rápidamente a la amígdala y al hipocampo, por un lado, y al córtex especializado, donde se examinan con más detalle los sonidos, imágenes o sensaciones que nos han puesto en alerta.
  • El hipocampo, región fundamental de nuestra memoria, compara rápidamente esos estímulos que nos han alertado con aquellos que recuerda haber escuchado, visto o sentido en otros momentos.
En otras palabras: nuestro hipocampo trata de dilucidar si le es familiar o no.
  • Mientras, el córtex auditivo, visual, olfativo, táctil o del gusto pretende comprender de dónde viene aquello que nos ha incomodado.
Se elabora una hipótesis que se envía velozmente a la amígdala y el hipocampo, estructuras que tratan de concluir si podemos estar tranquilos o tenemos que pasar a la acción.
  • Si la conclusión es tranquilizadora, el estado de alerta se paraliza. Si, por el contrario, no lo es, la amígdala envía una señal de alarma que dispone a nuestro sistema nervioso a dar respuesta.
  • Como afirma Daniel Goleman, “la recepción de todo tipo de señales convierte a la amígdala en un centinela que escudriña continuamente toda experiencia sensorial”.

  • Nuestro cerebro secreta diferentes sustancias (hormona corticotrópica, noradrenalina, dopamina…) , lo que permite a nuestro cuerpo disponerse para la acción.
  • Estas sustancias hacen que nuestra musculatura se tense, que nuestro rostro adquiera la expresión de miedo, que nuestro corazón se acelere y que nuestros sentidos se mantengan al acecho.

Esta secuencia de sorpresa, incertidumbre, 
aprensión y miedo se despliega en un segundo.

Esta es la razón por la que nuestra arquitectura emocional a veces no deja espacio a nuestra consciencia, pues nuestro sistema evolutivo nos predispone a responder rápidamente.

Un segundo es lo que, quizás, pudo haber ayudado al padre de Matilda a darse cuenta de que quien tenía de frente era su hija y no un ladrón. Sin embargo, un segundo también hubiese bastado para que un ladrón pudiese atacarle a él y acabar con su vida y la de su mujer.
Puede que el miedo nos parezca una emoción devastadora pero, en realidad, es una reacción necesaria para nuestra supervivencia.
No nos olvidemos de que nuestra naturaleza es sabia y nos ha dotado de múltiples herramientas para poder sobrevivir.
Fuente bibliográfica:
Goleman, D. (2001). Inteligencia emocional. Editorial Kairós. Barcelona.
https://mejorconsalud.com 

Libro: LA MAESTRIA DEL AMOR. Por Dr. Miguel Ruiz. Cap. 10


X

Ver con los ojos del amor.

Si observas tu cuerpo descubrirás billones de seres vivos que dependen de ti. 

Cada célula es un ser vivo que depende de ti, y eres responsable de todos, ya que para ellos, tus células, tú eres Dios. Les proporcionas lo que necesitan; puedes amarlos o bien ser mezquino con ellos. Las células de tu cuerpo te son totalmente leales; trabajan para mantener tu armonía. 

Hasta se puede decir que rezan por ti. Tú eres su Dios. Esa es la verdad absoluta. Y ahora que sabes esto, ¿qué vas a hacer? Y no lo olvides, todo el bosque estaba en perfecta armonía con Artemisa, hasta que ésta cayó y perdió el respeto por él. Entonces, cuando recobró su conciencia, fue de flor en flor diciendo: «Lo siento; ahora volveré a ocuparme de ti». Y la relación entre

Artemisa y el bosque volvió a ser, de nuevo, una relación de amor. El bosque es tu cuerpo y bastará con que reconozcas esta verdad para decirle: «Lo siento; ahora volveré a cuparme de ti». La relación entre tu cuerpo y tú, entre tú y todas esas células vivas que dependen de ti, puede convertirse en la relación más bella. 

Tu cuerpo y todas esas células vivas son perfectas en su mitad de la relación, del mismo modo que el perro es perfecto en su mitad. La otra mitad es tu mente. Tu cuerpo se ocupa de su mitad de la relación, pero la mente es la que abusa del cuerpo y lo trata con tanta mezquindad. Piensa únicamente en cómo tratas a tu gato o a tu perro. Si eres capaz de tratar a tu cuerpo de la misma manera, verás que todo esto sólo es una cuestión de amor. Tu cuerpo está dispuesto a recibir todo el amor de la mente, pero la mente dice: «No, no me gusta esta parte de mi cuerpo. Mira que nariz tengo; no me gusta mi nariz. Mis orejas son demasiado grandes.

 Mi cuerpo está demasiado gordo. Mis piernas son demasiado cortas». La mente es capaz de imaginar todo tipo de cosas sobre el cuerpo. Tu cuerpo es perfecto tal y como es, pero todos nosotros tenemos esos falsos conceptos sobre lo que es correcto e incorrecto, bueno y malo, bonito y feo. El problema reside en que, aunque sólo se trate de unos conceptos, nos los creemos. Con esa imagen de perfección en la mente, esperamos que nuestro cuerpo tenga una determinada apariencia, que se comporte de un modo concreto. Rechazamos nuestro propio cuerpo, cuando el cuerpo nos es totalmente leal. 

Y aun cuando no es capaz de hacer algo, debido a sus propias limitaciones, nosotros lo empujamos, y al menos, lo intenta. Mira lo que haces con tu cuerpo. Si tú lo rechazas, ¿qué pueden esperar de ti los demás? Si lo aceptas, serás capaz de aceptar prácticamente a todo el mundo, todas las cosas. Esta es una cuestión de suma importancia cuando se aborda el tema del arte de las relaciones. La relación que tienes contigo mismo se refleja en las relaciones con los demás. Si rechazas tu propio cuerpo, cuando compartes tu amor con tu pareja, te sientes tímido. Piensas: «Mira mi cuerpo. ¿Cómo puede amarme con un cuerpo como éste?».

Entonces te rechazas a ti mismo y supones que la otra persona te rechazará exactamente por la misma razón. Y cuando rechazas a otra persona, la rechazas por las mismas razones por las que te rechazas a ti mismo. Para crear una relación capaz de conducirte hasta el cielo, tienes que aceptar totalmente tu cuerpo. Tienes que amarlo y permitirle ser libre para ser, libre para dar, libre para recibir, sin timidez, porque la «timidez» no es otra cosa que miedo. Piensa en cómo ves a tu perro. Lo miras con amor y disfrutas de su belleza. Que el perro sea bonito o feo no importa en absoluto. Eres capaz de extasiarte sólo con mirar la belleza de ese perro, porque no te preocupa poseer esa belleza. La belleza es sólo un concepto que hemos aprendido. ¿Crees que las tortugas o las ranas son feas? Miras una rana y ves que es preciosa, magnífica. Miras una tortuga y es preciosa. 

Todo lo que existe es magnífico, todo. Pero piensas: «Oh, eso sí que es feo», porque alguien te hizo creer en su día que había cosas bonitas y cosas feas, del mismo modo que alguien te hizo creer que hay cosas buenas y cosas malas. No existe el menor problema en ser guapo o feo, bajo o alto, delgado o grueso. No existe el menor problema en ser magnífico. Si al cruzarte con un grupo de gente alguien te dice: «Oh, eres muy guapo», puedes decirle: «Gracias, lo sé», y seguir tu camino. Eso no cambia las cosas para ti. Pero si no crees que eres guapo y alguien te dice que lo eres, entonces eso sí que te afectará. Dirás: «¿De verdad lo soy?». Esta opinión te impresionará, claro, y te convertirá en una presa fácil. 

Crees que necesitas esta opinión porque piensas que no eres guapo. ¿Te acuerdas de la historia de la cocina mágica? Si tienes toda la comida que necesitas y alguien te pide que le dejes controlarte a cambio de comida, le dirás: «No, gracias». Si deseas ser guapo, pero no crees serlo y alguien te dice: «Te diré siempre lo guapo que eres si me permites controlarte», tú le responderás: «Oh, sí, por favor, dime que soy guapo». Y permitirás que eso suceda porque crees que necesitas esa opinión. Lo que verdaderamente importa no son las opiniones que provienen de los demás, sino tus propias opiniones. 

Eres guapo independientemente de lo que diga la mente. Eso es un hecho. No tienes que hacer nada porque ya tienes toda la belleza que necesitas. Ser guapo no te obliga a nada con nadie. Los demás son libres de ver lo que quieran. Mientras tú seas consciente de tu propia belleza y la aceptes, la opinión y los juicios de los demás sobre si eres guapo o no, no te afectarán en absoluto. Quizá creciste creyendo que no eras atractivo y envidias la belleza en otras personas. Entonces, a fin de justificar esa envidia, te dices a ti mismo: «No quiero ser guapo». 

Quizás hasta te asuste serlo. Este miedo puede tener muchos orígenes distintos, y no es el mismo para todas las personas, pero a menudo suele ser el miedo a tu propio poder. Las mujeres que son guapas tienen un poder sobre los hombres, y no sólo sobre los hombres, sino también sobre las mujeres. Es probable que otras mujeres que no sean tan guapas como tú te envidien porque atraes la atención de los hombres. Si te vistes de una manera especial y los hombres enloquecen al verte, ¿qué dirán sobre ti las mujeres?: «Oh, es una pelandusca». Acabas teniendo miedo a todos estos juicios que la gente hace sobre ti. Esto, de nuevo, no son más que falsos conceptos, se trata de falsas creencias que abren heridas en el cuerpo emocional. Y después, claro está, tenemos que cubrir esas heridas emocionales con el sistema de negaciones. La envidia también es una creencia que puede ser fácilmente desmontada por la conciencia. 

Puedes aprender a enfrentarte a la envidia de otras mujeres o de otros hombres porque la verdad es que la belleza está en todos. La única diferencia entre la belleza de una persona y la belleza de otra estriba en el concepto de belleza que la gente tiene. La belleza no es nada más que un concepto, nada más que una creencia, pero si crees en ese concepto de belleza, basarás todo tu poder en ella. 

El tiempo pasa y compruebas que envejeces. Según tu punto de vista, tal vez no seas tan bella como eras antes, y aparezca una mujer más joven que, ahora, es la más bella. Como creemos que nuestra belleza es nuestro poder, pensamos que, a fin de conservar ese poder, ha llegado el momento de la cirugía estética. 

Nuestro propio envejecimiento empieza a herirnos. «Oh, Dios mío, mi belleza está desapareciendo. ¿Me seguirá amando mi pareja si pierdo mi atractivo? Ahora se fijará en mujeres más atractivas que yo.» Nos resistimos a envejecer; creemos que porque una mujer sea vieja ya no es bella. Esta creencia es totalmente errónea. Un recién nacido es bello. También una persona mayor es bella. 

El problema reside en la emoción que está tras nuestros ojos cuando percibimos qué es bello y qué no lo es. Tenemos todos esos juicios, todos esos programas que limitan nuestra propia felicidad, que nos empujan a rechazarnos a nosotros mismos y a rechazar a otras personas. ¿Eres capaz de ver de qué modo representamos ese drama, de qué modo nos preparamos para fracasar con todas esas creencias? Envejecer es algo bello, del mismo modo que crecer es bello. Crecemos y nos transformamos de niños en adolescentes y después en hombres o en mujeres jóvenes. 

Es bello. Convertirse en un hombre o una mujer mayor también es bello. En la vida de los seres humanos existen unos años determinados en los que nos reproducimos activamente. Es probable que, durante esos años, queramos resultar sexualmente atractivos, porque la naturaleza nos hace de esa manera. Desde ese punto de vista, cuando somos mayores, ya no tenemos la necesidad de ser sexualmente atractivos, pero eso no significa que no seamos bellos. Eres lo que crees que eres. No hay nada que hacer salvo ser lo que eres. Tienes derecho a sentirte bello y a disfrutar de ese sentimiento. 

Es posible honrar tu cuerpo y aceptarlo tal como es. No necesitas que te quiera alguien para hacerlo. El amor proviene de nuestro interior. Vive en nuestro interior y siempre está ahí, pero con ese muro de niebla, no lo sentimos. Sólo percibes la belleza que reside fuera de ti cuando sientes la belleza que reside en tu interior. Tienes una creencia sobre lo que es bello y lo que es feo, así que si no te gustas a ti mismo, cambia tu creencia, y entonces tu vida cambiará. Parece muy sencillo, pero no lo es. Quienquiera que controle la creencia, controla el sueño. Y cuando, finalmente, el soñador controla el sueño, el sueño se convierte en una obra de arte. 

Puedes empezar por hacer una puja diaria para tu cuerpo. En India la gente hace pujas, o rituales, para los diferentes dioses o diosas. En la puja se hace una reverencia al ídolo, se colocan flores cerca de él y se le ofrecen alimentos con todo el amor, porque esas estatuas representan a Dios. Tienes la posibilidad de ofrecerle a tu propio cuerpo un amor devoto diario. Cuando te duches, cuando te bañes, trátalo con todo tu amor, con honor, con gratitud, con respeto. Cuando comas, toma un bocado, cierra los ojos y disfruta de la comida. Esa comida es una ofrenda al propio cuerpo, al templo en el que reside Dios. Si lo haces así cada día, sentirás que el amor hacia tu cuerpo se vuelve tan fuerte que nunca más te rechazarás. Sólo imagínate cómo te sentirás el día que sientas adoración por tu propio cuerpo.

Cuando te aceptes tal y como eres, te sentirás muy a gusto con tu cuerpo y serás muy feliz. Entonces, cuando te relaciones con otra persona, el límite del maltrato hacia ti mismo será prácticamente nulo. Esto es el amor hacia uno mismo. No se trata de una cuestión de importancia personal, porque tratas a los demás con el mismo amor, el mismo honor, el mismo respeto y la misma gratitud que utilizas contigo mismo. 

¿Eres capaz de ver la perfección en una relación como esta? Se trata de honrar al Dios que reside en el interior de cada uno. Cuando te impones el objetivo de crear una relación perfecta entre tu cuerpo y tú, aprendes a tener una relación perfecta con cualquier persona, incluso con tu madre, tus amigos, tu amante, tus hijos o tu perro. Y desde el momento que estableces una relación perfecta entre tu cuerpo y tú, la mitad de cualquier relación exterior a ti está completamente satisfecha. El éxito de tu relación ya no depende del exterior. 
Cuando haces una puja con tu propio cuerpo, cuando sabes que sientes devoción por tu cuerpo y tocas el de tu amante, lo haces con la misma devoción, el mismo amor, el mismo honor y la misma gratitud. Y, cuando tu amante te toca a ti, tu cuerpo está completamente abierto; no hay miedo, no hay necesidad: está lleno de amor. 

Imagínate todas las posibilidades que se derivan de compartir tu amor de esta manera. Ni siquiera necesitas tocar. Te bastará con mirar a los ojos de la otra persona para satisfacer las necesidades del alma. El cuerpo ya se siente satisfecho porque tiene todo tu amor. Nunca más estarás solo porque te satisfarás a ti mismo con tu propio amor. No importa hacia dónde dirijas tu mirada, porque te sentirás colmado de amor, pero ese amor no provendrá de otros seres humanos. Es posible mirar un árbol y sentir todo el amor que proviene de él. Mirar el cielo y sentir que satisface la necesidad de amor que tiene tu mente. Verás a Dios en todas partes y ya no será únicamente una cuestión teórica. Dios está en todas partes. 

La vida está en todas partes. Todo está hecho de amor, de vida. Incluso el miedo es un reflejo del amor, pero el miedo existe en la mente, y en los seres humanos, y controla la mente. Después, lo interpretamos todo según lo que tenemos en la mente. Si tenemos miedo, todo lo que percibimos lo analizaremos con miedo. Si estamos enfadados, todo lo que percibimos lo analizaremos con enfado. Nuestras emociones actúan como un filtro a través del cual vemos el resto del mundo. 

Podría decirse que los ojos son una expresión de tus sentimientos. Percibes el sueño externo según los ojos con que lo miras. Cuando estás enfadado, ves el mundo a través de los ojos del enfado. Si lo miras con los ojos llenos de celos, tus reacciones serán diferentes, porque verás el mundo a través de los celos. Cuando lo haces con ojos llenos de enfado, como ya he dicho antes, todo te molestará. Si ves el mundo a través de los ojos de la tristeza, llorarás porque llueve, porque hay demasiado ruido, por cualquier cosa. La lluvia es lluvia. No hay nada que interpretar ni que juzgar, pero tú la verás conforme a tu cuerpo emocional. Como estás triste, mirarás con ojos de tristeza y todo lo que percibas te resultará triste.

Pero si miras con los ojos del amor, dondequiera que vayas sólo verás amor. Los árboles están hechos con amor. Los animales están hechos con amor. El agua está hecha con amor. Cuando percibes las cosas con los ojos del amor, puedes conectar tu voluntad con la voluntad de otro soñador, y entonces, el sueño se convierte en un solo sueño. Cuando percibes con amor te conviertes en uno con los pájaros, con la naturaleza, con una persona, con todo. Sólo así serás capaz de ver con los ojos del águila o experimentar la transformación a cualquier otro tipo de vida. 

Con tu amor te conectas con el águila y te conviertes en sus alas o en lluvia o en nubes. Ahora bien, para conseguir esto, necesitas eliminar todo el miedo de tu mente y percibir con los ojos del amor. Tienes que desarrollar tu voluntad hasta que se haga tan fuerte que sea capaz de captar la otra voluntad y convertirse en una sola, ya que haciéndolo así, tendrás alas para volar. O, si eres el viento, serás capaz de ir de aquí para allá, harás que desaparezcan las nubes y que brille el sol. Este es el poder del amor. Cuando satisfacemos las necesidades de nuestra mente y de nuestro cuerpo, los ojos ven con amor. 

Vemos a Dios en todas partes. Incluso vemos a Dios detrás del Parásito de otras personas. En el interior de cada ser humano se encuentra la Tierra Prometida que Moisés ofreció a su pueblo. Esta tierra prometida se halla en el reino de la mente humana, pero sólo en la mente que es fértil para el amor, porque es ahí donde reside Dios. 

Si observas la mente humana corriente, verás que también es una tierra fértil, pero para el Parásito que hace crecer las semillas de la envidia, del enfado, de los celos y del miedo. En la tradición cristiana se dice que después de que el arcángel san Gabriel anuncie la Resurrección con su trompeta, los muertos saldrán de la tumba para vivir la vida eterna. Esa tumba es el Parásito y la resurrección es el retorno a la Vida, porque únicamente estás vivo cuando tus ojos son capaces de ver la Vida, que es el Amor. Es posible tener una relación que satisfaga tu sueño del cielo; es posible crear un paraíso, pero tienes que empezar por ti mismo. Empieza por aceptar totalmente tu cuerpo. Persigue afanosamente al Parásito y consigue su rendición. Cuando lo hagas, la mente amará al cuerpo y dejará de sabotear al amor. No depende de nadie más que de ti. Pero, en primer lugar, debes aprender a sanar tu cuerpo emocional. 

Dr. Miguel Ruiz.


Asumir los riesgos podrian dar un giro a tu vida.


¿Cuándo arriesgarse?
Asumir riegos es necesario si queremos enriquecer nuestras vidas y sacar el mayor partido de ellas. Si nos quedamos en una situación conocida y previsible, no nos estaremos exponiendo a la posibilidad del fracaso o a que las cosas salgan mal, pero todo seguirá igual año tras año. Si estamos satisfechos con nuestra vidas tan y como están, eso no supone ningún problema, pero si no lo estamos, entonces puede ser preferible arriesgarse a dar ese salto temido y deseado a la vez.
Definir claramente tus metas
El primer paso antes de asumir ningún riesgo consiste en tener claro cuál es la meta que deseas alcanzar. No tiene mucho sentido asumir un riesgo para alcanzar algo que realmente no valoras o deseas. Por tanto, has de ser capaz de expresar con claridad qué es lo que deseas conseguir exactamente. No te propongas metas demasiado ambiguas,  si dices que lo que quieres es cambiar de vida, debes especificar más, tener claro en qué quieres que consistan esos cambios exactamente y definir tu meta de la manera más específica posible.
Después, analiza todos los resultados posibles, tanto positivos como negativos, y trata de calcular qué probabilidad existe de que suceda cada uno de ellos. Para hacer esto, pregúntate: ¿qué probabilidades hay de que esto suceda? Si sucede, ¿tiene solución? ¿Qué podría hacer para solucionarlo? ¿Puedo prevenir que suceda? Si es así, ¿qué puedo hacer para evitar que esto suceda?.
Una vez que has evaluado el riesgo y has decidido ponerte en marcha
Céntrate en lo que quieres conseguir y visualiza como esperas que sea tu vida una vez conseguido: cómo te sentirás, cómo cambiará tu vida, etc. Esto te ayudará a tener claro por qué quieres seguir adelante y asumir ese riesgo. Además, hace que te centres en lo positivo, la gente se centra en lo negativo, en lo que puede salir mal o en los problemas que se puede encontrar, y se olvida de lo que puede salir bien y de lo que puede conseguir al seguir adelante, y según un estudio, cuando las personas se centran en por qué quieren conseguir algo, tienen más probabilidades de conseguirlo que cuando se centran exclusivamente en cómo conseguirlo, es así porque al centrarse en el porqué, son capaces de tener una mente más abierta y ver oportunidades y formas diferentes de alcanzar su meta, que si se centran de manera rígida en un único camino a seguir y en que deben seguirlo.
Analiza cuáles son los problemas y obstáculos que te vas a encontrar en el camino. ¿Qué se interpone entre tú y la meta que de deseas alcanzar?
Pueden ser obstáculos materiales (como falta de dinero, necesidad de disponer un vehículo), psicológicos (como miedo, inseguridad, falta de confianza) o de otro tipo, como falta de tiempo. Una vez que conoces todos los obstáculos, has de empezar a buscar soluciones para casa uno de ellos,
El siguiente paso es empezar
En algún momento tienes que dejar de pensar y empezar a actuar, de lo contrario, corres el riesgo de quedarte en el mundo de los sueños para siempre, céntrate en el primer paso que tienes que dar, y adelante. Por ejemplo, si el primer paso para iniciar un negocio consiste en alquilar un local, comienza a buscar locales y preguntar precios. Si el primer paso consiste en buscar financiación, empieza a ir a los bancos a informarte, y trata de dar un paso hacia tu meta cada día, aunque sea pequeño.
No tengas miedo de los pequeños fracasos
A veces, el camino hacia el éxito conlleva algunos fracasos menores, pero eso no significa que no vayas a lograrlo, tan solo significa que puede costarte un poco más o que vas a tardar algo más de lo previsto, o que ha surgido un obstáculo imprevisto que debes solucionar para poder seguir adelante.
Sé flexible
A veces es necesario hacer modificaciones en el plan que habías hecho al principio. Es normal que, conforme avanzas, tengas que hacer algún ajuste, también puede suceder que surja algo que no habías tenido en cuenta y que hace que el riesgo sea mayor, vuelve a analizar la situación como hiciste al principio y busca soluciones para los nuevos obstáculos, tienes que tener cuidado con no cometer el error de esperar saberlo todo y controlarlo todo, pues esto es imposible y solo servirá para bloquearte y no hacer nada.
La mayoría de las decisiones que tomamos en nuestras vidas están basadas en información imperfecta e incompleta, y el exceso de información no aporta nada nuevo y solo sirve para crear confusión. Es decir, siempre habrá cierto grado de riesgo que deberás asumir, por eso es importante basarte en probabilidades. No puedes leer el futuro ni saber si va a suceder o no tal o cual cosa, pero sí puedes hacer un cálculo de probabilidades y saber si es o no probable que suceda.

Autor: Sisi Chu
http://amosermujer.life/



jueves, 17 de agosto de 2017

Sentires del Alma… Auto transformación. Por Ashamel Lemagsa.




Amados…

¿Qué es la Auto Transformación?

Es la decisión  de transformar nuestro interior hacia frecuencias de  mayor luz a través de una actitud continúa de reconocer nuestras luces como un motor que impulsa las sombras internas a transformarse en amor, paz y armonía.

Es sacar a la luz lo que se debe soltar, es completar lo 

incompleto y unir con hilos de amor ilimitado las partes 

perdidas, olvidadas en el tiempo…


Los Sentires…

Hace ya un tiempo que sentía que lentamente fluían otras prioridades que me estaban llamando a Ser  desde otro lugar…Me daba cuenta que antes, cumplir con mis tareas de escritora espiritual en el Despertar de Consciencia, era una prioridad sobre todas las otras actividades que hacía habitualmente.

Pero un día...

Comencé a entrar a mis espacios de internet un poco menos, para disfrutar una charla, un mate con mi hijo, una caminata bajo el sol.Intuí que había algo en mí que estaba cambiando, pero les confieso que creí que era algo pasajero.

Lentamente ese “cambio pasajero” se hizo más y más extenso y adquirió más fuerza.Paralelamente inicié un período de reencontrar a mis partes olvidadas de mi pasado histórico, de otras vidas, ellas se fueron encastrando para mostrarme que a veces la “ilusión” de este Plano tan dual, nos hace sentir situaciones sin lograr ver la verdad, pero la verdad siempre llega para disolver las interpretaciones equivocadas, dejando espacios libres para llenarlos de la sabia Luz. 

Simultáneamente al apartar las “ilusiones” de la verdad, comencé la tarea de unirlas y sentir un panorama global e integrado.

Les doy ejemplo muy simple y profundo a la vez…

Mi cabellera está casi “divida” en dos zonas, una blanca(canas) con reflejos rubios, en la parte derecha de mi cabeza y en la otra, izquierda, predomina el cabello castaño con muy pocas canas en comparación con el lado derecho, si observan mi foto verán el flequillo de dos colores, pues bien, jamás me teñí mi cabello, es más sentía alegría de verlo tan particularmente distinto a otras mujeres, pues sentía que esa división de colores tenía un significado espiritual y profundo a la vez.

En mi cabellera estaba el Yin y el Yang para convivir en un equilibrado Tao del Chackra Corona; con este proceso de Auto Transformación comprendí que esos dos colores eran el mensaje que mi amada Alma Complemento me había dejado para que llegara a ella, con la total seguridad que era y es ella mi perfecto complemento, sin ningún tipo de dudas o confusiones y lo fue desde siempre y para la eternidad.

A partir de ese instante nada fue igual, pues me había parado en una plataforma segura, de verdades reales donde no había espacio para las confusiones duales.

El trabajo que realice de auto transformación, de limpieza y reconexión de mis partes “olvidadas”, me ubicó en otra perspectiva de la realidad Planetaria y por supuesto de mi vida personal.

En el panorama Planetario hoy pueden pintarme el presente o el futuro desde una fiesta de colores estelares o de un caos absoluto, pero sea lo que sea, siento, que en gran parte es Responsabilidad de todos los habitantes de esta bella Tierra.

Cada uno de nosotros decidimos crear el presente y el futuro que sentimos más afín según las frecuencias interiores, que se reflejan en lo exterior, como “hechos reales”.

En mi vida persona, recibí la guía de mi Ser Superior y fue confirmado por un bello Ser de Luz, que mi misión como escritora en el Despertar de Consciencia había finalizado, la Misión fue cumplida, ahora solo restaba que me dedicara más a mí, a sentirme y mis tareas en la red eran opcionales, pues debía estar centrada en mí.

Lentamente estoy soltando como tarea prioritaria mis mensajes y la información que cada día publico en el Grupo de facebook "ANISUA Ashamel Lemagsa" para difundir una alimentación más natural y sana, así como en mi página de Facebook "Anisua Ashamel Lemagsa", donde predominan temas de salud a nivel emocional y mental.

Con respecto a mi Blog Ashamel Lemagsa, sigo editando material que me parece oportuno, pero lo hago en horarios que no me afectan otras tareas y es más una diversión para la creatividad que una obligación a cumplir.

Amados esto no es una despedida...

Ustedes que tan amorosamente me siguen hace ya muchos años y los nuevos que se van incorporando cada día, les aclaro, que esto es simplemente un respetuoso aviso por si observan que estoy y estaré menos en la red.
Han cambiado mis prioridades, para mi mejor bien y el de todos ustedes como bella comunidad de Luz, pues si una persona se siente en armonía en su interior desde la Luz de Dios, todos aquellos conectados a ella, se sentirán un poco mejor, ahora… Me comprenden????

Sigo y seguiré con ustedes, pues están en mi corazón y en él habita la Chispa de Dios, como también le sucede a ustedes!!!

Dios en mí, Dios en Ti, Dios en Todos y en Todo.

Tengo pensado realizar un video “casero”, sepan disculpar el sonido no muy bueno, pero lo que vale es la intención… Ja! Paciencia amigos!!! Cuando lo vean y escuchen.

Los Amo!!!!

Con Amor Ashamel Lemagsa.