viernes, 20 de octubre de 2017

8 CONSEJOS PARA ALCANZAR LA PAZ INTERIOR.


Nos encontramos viviendo en una sociedad cruel que nos obliga a tener vidas demasiado agitadas en la que no nos detenemos ni un segundo, y si nos descuidamos, inmediatamente nos vemos atrapados en un sinfín de tareas, aunque la mayoría de ellas son insignificantes, estas no nos dejan ni un minuto libre.
Por eso con estos 8 consejos podrás llegar a ser una persona mucho más tranquila y con más autocontrol y crecerás de forma espiritual.
1. El Silencio
El silencio es una forma de llamar a la puerta de la sala de la verdad. Es el fundamento que te prepara para cualquier práctica; es la conciencia de los cimientos del edificio. Todo lo que es bello y verdadero nace del silencio. Un momento de silencio es suficiente para exorcizar a los demonios, porque los demonios son los pensamientos. Si hay un pensamiento compulsivo constantemente rondando su mente, es porque le dio mucha atención a él, es decir, que lo ha alimentado.
Pero al calmar la mente, todos los fantasmas desaparecen. No importa lo vieja que sea la oscuridad, una pequeña rendija de luz disipa toda oscuridad porque es sólo la ausencia de luz. El silencio invoca la luz. Cuando la mente está en calma, todo está en calma.
El precio para la realización espiritual es la soledad. En algún momento, tendrá que enfrentarse a sí mismo. Por lo que es fundamental aprender a estar solo y en silencio. También puede practicar la meditación. Abandone toda prisa y todo deseo de llegar a alguna parte. Cierra los ojos y concentrarse en el entrecejo. Empiece a cultivar el silencio
2. La verdad
Decir la verdad no significa que vaya por ahí diciendo a los demás todo lo que creemos que es verdad, sin tener en cuenta el hecho de que el otro no estará dispuestos a escuchar, eso puede causar más conflicto, más guerra. Seguir la verdad significa escuchar la llamada de su corazón. Si todavía hay malestar y sufrimiento en tu vida, significa que todavía hay una capa de mentiras que te involucran. Sé valiente para enfrentarte a tus mentiras.
Sin coraje no serás capaz de enfrentarte a la verdad. Trata de identificar cuando ni siquiera se puede ser honesto con uno mismo y con la vida; cuando se tiene que usar una máscara y no pueda ser auténtico y espontáneo; cuando se tiene que fingir ser otra cosa que no eres. Echa un vistazo a las diferentes áreas de tu vida. Se necesita algo de trabajo, pero es un buen trabajo. Recuerda que “la verdad os hará libres.”
3. Acción Correcta
Esto no tiene nada que ver con la moral. La acción correcta, o la acción consciente, no se basan en lo que está fuera, es decir, no sujeto a la aprobación del mundo exterior. No se trata de seguir un manual con normas sobre lo que está bien o mal.
Es una acción determinada por la intuición, que es la voz del silencio. Es el coraje de ser tú mismo, auténtico y espontáneo. Conscientemente actuar significa poner amor en movimiento, o recorrer el Camino del Corazón.
4. La No Violencia
La no violencia es la acción sin ego. Es la actitud no contaminada por la venganza y el odio. No da paso al mal que causa sufrimiento en el otro, no importa en qué nivel. La no violencia o ahimsa, como se le conoce en la tradición hindú, no es sentarse y esperar que las cosas sucedan. A menudo implica acción, actitud. Pero es una acción que viene del corazón, es espontánea y siempre viene con la sabiduría y la compasión.
Yo mismo he cuestionado el poder de ahimsa. Parece que sólo trabajó con Gandhi en la India. Pero no es cierto. Ahimsa es el remedio que el planeta necesita. La compasión es el remedio y ahimsa es la compasión.
5. Amor Consciente
Usemos la palabra “consciente” porque la palabra amor se ha degenerado. Le dimos tantos significados que no tienen nada que ver con su esencia. Para el sentido común, el amor está conectado al egoísmo, una satisfacción personal. Él se confunde con la pasión, el sexo e incluso el odio. Esto sucede de manera inconsciente: la entidad credita estar amando porque no tiene consciencia de lo que es el amor.
No se puede definir el amor con las palabras, pero puedo decir que el amor incluye un sincero deseo de que el otro sea feliz. Incluye ver el potencial dormido en los demás y da fuerza para despertarlo. ¿Quieres ver al otro feliz sin querer nada a cambio? En última instancia, el amor consciente significa amar desinteresadamente.
Pero para que pueda usar esta clave, es necesario que reconozcas tu falta de amor. Trata de identificar en qué situaciones y con quién no puede ser amoroso. ¿Dónde y con quién no fluye el amor libremente? ¿En qué situaciones su corazón está cerrado? He aquí una idea. Vaya detrás de esa pista, y descubrirás mucho sobre ti mismo. Esta es una manera de traer la paz a este mundo: aprender a ser un amigo de su hermano; amigo de su vecino.
Aprende a no juzgar los errores de los demás. Antes de levantar el dedo para acusar a unos de otros, mírate a ti mismo y preguntate, “¿Tengo yo un defecto igual, u otros peores?” “¿Mi vecino no tiene nada bueno donde centrar mi atención? “Comenzar a centrarse en el bien que el otro tiene. Esta es tu gran misión.
6. La presencia
Estar presente significa estar totalmente a alerta. Cuando puedes experimentar la presencia, tu energía crece y te das cuenta del amor que fluye a través de ti. Si puedes mantener esa alerta, tendrás la percepción de que todo es sagrado, y a partir de esa percepción, puede expandir su energía conscientemente hacia el otro.
Hay que acostumbrarse a preguntar: ¿Dónde estoy? ¿Qué estoy haciendo? Permítete una parada, sólo por unos segundos, absolutamente todo lo que estás haciendo. En el centro de la acción, detente y pregúntate: ¿Qué estoy haciendo? Así interrumpes a tu mente accediendo a la consciencia, por medio de la presencia, por la acción. Este es el camino.
La presencia es la llave maestra. Pero ¿por qué no vamos directamente a ella? Porque no todo el mundo está listo para disfrutarlo. Pocos son lo suficientemente maduros para abandonar el pensamiento compulsivo, ya que les da un sentido de identidad. Así, en muchos casos, es necesario un trabajo de purificación. Para ello, el cuerpo es el portal. Siente que ocupas el cuerpo. Siente tu campo energético y muévete a partir de esa percepción.
7. Servicio desinteresado
Servir desinteresadamente significa poner sus dones y talentos al servicio del amor. Es cuando realmente puedes dar a otro sin máscaras, sin la necesidad de complacer o hacer algo para recibir algo a cambio. El único objetivo es ver al otro brillar. Así te conviertes en el amor que se mueve directo a la construcción.
Despertarse por la mañana, a sabiendas de que te estás despertando para servir, ilumina la alegría de vivir. Por supuesto, la conciencia de servicio aumenta la conexión con lo divino, ya que, como cada uno tiene sus talentos y dones individuales, o una forma particular en la que el amor se expresa a través de ti, es el amor que es expresado.
El servicio te convierte en un canal de amor. Por lo tanto, decir que el servicio es una manera de mantener la llama de la conexión encendida. El amor y la felicidad van a través de ti para llegar al otro, no importa lo que estés haciendo, si se trata de cuidar el jardín, la construcción de una casa, la cocina, el cuidado de una empresa o una persona.
8. Piensa en Dios
Cuando se dice “pensar en Dios” es pensar en la vida, en todo lo que está vivo, una piedra, un árbol, los animales, todo. Todo en el universo está vivo, todo vibra a una frecuencia de energía determinada y todo y todos pertenecemos a esa energía, eso es Dios. Recuerda que Dios está en todo. En el interior, arriba, abajo, al lado, en todas partes.
Él es la única vida que actúa sobre todos los cuerpos y es su verdadero yo. Esta percepción de que todo es Uno y que se manifiesta su energía espiritual en todas las formas de vida, promueve una profunda satisfacción. No hay palabras para describir esta experiencia, sólo puede ser vivida. Su vida se convierte en una oración, una ofrenda a Dios. Puede pasar un tsunami, pero no se olvide de Dios. Poco a poco, su fe se vuelve constante, firme, hasta que pueda sostener la conexión eterna con Dios.
Durante la fase de desarrollo de la conciencia nos enfrentamos a obstáculos que necesitan ser removidos. Poco a poco, aprendemos a identificarlos y eliminarlos y cuando quitamos lo que ya no nos sirve, podemos llegar a ser canales del amor de Dios, para que fluya libremente a través de nosotros.
Si utilizamos verdaderamente estas ocho claves en la vida, inevitablemente experimentarás la paz.
https://consejosdelconejo.com

La verdad sobre los suplementos alimentarios.



Cuando compramos complementos alimentarios, lo hacemos con la idea de proporcionarle a nuestro cuerpo una mayor variedad de vitaminasfibramineralesácidos grasos y aminoácidos que nos ayudaran a sentirnos y a estar mejor.
El complemento dietético, también conocido como suplemento alimentario o suplemento nutricional, ( hoy en día es complemento ya que no debe reemplazar a la alimentación tradicional) es una preparación destinada a complementar la dieta de una persona.
Estos complementos son en su mayoría importados de los EE.UU,  un informe del mismo gobierno encontró que el 20% de estos complementos serían ilegales.

El origen de los Complementos Alimentarios

Los complementos alimenticios inicialmente fueron utilizados por los partidarios de la lucha deportiva, culturismo y otros deportistas, existen marcas con líneas enteras de complementos destinados al deporte y a la creación de masa muscular.
Actualmente estos suplementos se han hecho populares, y son utilizados por cualquier persona, incluso aquellos no físicamente activos, siendo muy populares entre la gente que quiere bajar de peso.
Cuando has probado todo tipo de dietas y ejercicios; aún así la balanza no arroja resultados visibles. Antes de caer en las garras del marketing prueba con cambiarte a una bascula confiable de nuestros amigos Comprarbascula. Si eso no dá resultado, seguramente una pastilla milagrosa que te garantiza no pasar hambre, quemar grasas acumuladas y bajas 10 kg en un mes, resultará una opción muy tentadora.
Y así se origina el fuerte aumento de estos complementos alimenticios…son un muy buen negocio.
Grandes multinacionales, encontraron una vía fácil, simple y directa de llegar al consumidor. La elaboración industrial de complementos alimenticios no requiere de tanto lobby, estudios, ensayos y comprar a tantos doctores. Es económica, fácil de producir y está permitida su venta a lo largo de todo el planeta.



¿Toma algún suplemento alimenticio para complementar o reemplazar alimentos en su dieta?

Si lo hace, ponga atención por que parece  que muchos de estos no son mas que una farsa. De acuerdo con un informe dado a conocer, por el Departamento de Salud y Servicios Humanos, el 20 por ciento de los suplementos alimenticios que se venden en las tiendas estarían etiquetados de forma ilegal o no cumplen con las promesas que hacen en sus etiquetas y propagandas.
Para el estudio, la oficina del Inspector General analizó 127 complementos para la pérdida de peso y complementos de estimulación inmunológica que los investigadores compraron en línea o en tiendas minoristas en todo el país. De ellos, se encontró que el 20 por ciento hizo afirmaciones ilegales en sus etiquetas indicando que podría ser utilizado para curar o tratar ciertas enfermedades. Docenas también carecían de la evidencia científica recomendada para respaldar las afirmaciones hechas en las etiquetas.
Por supuesto, el temor no es sólo que los consumidores están gastando su dinero, sino que están poniendo en peligro su salud utilizando un complemento alimenticio en lugar de otra opción médica para tratar una enfermedad.
“Los consumidores confían en las reclamaciones de un suplemento para determinar si el producto tendrá un efecto deseado, como pérdida de peso o fortificar el sistema inmune”, pone en el informe. “Los suplementos que hacen reclamaciones sobre enfermedades podrían inducir a  un error en los consumidores y su consecuente utilización como sustitutos de medicamentos con receta u otros tratamientos para enfermedades, con resultados potencialmente peligrosos.”

Las “vitaminas industriales”  podrían contener sustancias nocivas para nuestro organismo

Durante décadas, la industria de la salud “natural” ha estado promocionando miles de suplementos vitamínicos. La verdad es que la mayoría de las vitaminas en los suplementos se elaboran o procesan con derivados de petróleo o azúcares hidrogenados. Aunque a menudo se les llama naturales, la mayoría de las vitaminas no alimenticias son sustancias aisladas que son cristalinas en la estructura.

Las vitaminas de forma natural en los alimentos no son cristalinas y nunca están aisladas. Por lo que su absorción y asimilación para el organismo es diferente.
Las vitaminas que se encuentran en cualquier alimento real son química y estructuralmente diferentes de las que comúnmente se encuentran en las fórmulas de los complementos alimentarios. 
La mayoría de las vitaminas en los suplementos son extractos de petróleo, derivados de alquitrán de hulla y azúcar procesada químicamente (más a veces aceites de pescado procesados ​​industrialmente), con otros ácidos y productos químicos industriales (como el formaldehído) utilizados para procesarlos.
 Las vitaminas sintéticas se desarrollaron originalmente porque cuestan menos.
Atención Veganos: Suponiendo que el producto no alimentario no contiene aceites de pescado, la mayoría de los suplementos sintéticos derivados del petróleo llamarán a sus productos “vegetarianos”, no porque sean de plantas, sino porque no son de animales.
La mayoría de las vitaminas en los suplementos vitamínicos a base de alimentos se encuentran en alimentos como cerezas acerola, brócoli, repollo, zanahorias, limones, limas, levadura nutricional, naranjas y salvado de arroz (algunas compañías también usan productos de origen animal).

 Composición de las vitaminas alimenticias y no alimenticias

VitaminaAlimento Nutriente *Análogo de Vitamina ‘Natural’ y algunos productos químicos de proceso
Vitamina a / betacarotenoZanahoriasMetanol, benceno, ésteres de petróleo; acetileno; aceites refinados
Vitamina b-1Levadura nutricional, salvado de arroz
Derivados de alquitrán de hulla, ácido clorhídrico; acetonitrol con amoniaco
Vitamina b-2Levadura nutricional, salvado de arrozProducido sintéticamente con ácido acético 2N
Vitamina b-3Levadura nutricional, salvado de arrozDerivados de alquitrán de hulla, 3-cianopiridina; amoniaco y acido
Vitamina b-5Levadura nutricional, salvado de arrozCondensación de isobutiraldehído con formaldehído
Vitamina b-6Levadura nutricional, salvado de arrozÉster de petróleo y ácido clorhídrico con formaldehído
Vitamina B-8Arroz
La fitina hidrolizada con hidróxido de calcio y ácido sulfúrico
Vitamina B-9Brócoli, salvado de arrozProcesado con derivados del petróleo y ácidos; acetileno
Vitamina B12Levadura nutricionalLas cobalaminas reaccionaron con cianuro
Vitamina ‘B-x’PABA levadura nutricionalAlquitrán de carbón oxidado con ácido nítrico (de amoníaco)
ColinaLevadura nutricional, salvado de arrozEtileno y amoníaco con HCL o ácido tartárico
Vitamina CAcerola cerezas, frutas cítricasAzúcar hidrogenado procesado con acetona
Vitamina DLevadura nutricionalCerebros de grasa animal / ganado irradiados o extraídos con solvente
Vitamina eArroz, aceites vegetalesTrimetilhidroquinona con isofitol; aceites refinados
Vitamina HLevadura nutricional, salvado de arrozProducido biosintéticamente
Vitamina kRepolloDerivado de alquitrán de hulla; producido con p-alélica-níquel

Este es un contenido original de Ecocosas


No temas perder a quien no te valora.


Apenas tenemos algo, nos atenaza el miedo a perderlo. Es normal, nos asusta perder aquello por lo que hemos luchado, lo que conocemos y con lo que nos sentimos relativamente cómodos. Cuando hemos encontrado un equilibrio, queremos mantener ese estado, y nos genera ansiedad pensar que algo puede cambiar.

Sin embargo, el miedo a la pérdida también puede aparecer en situaciones que podríamos catalogar como negativas ya que no nos aportan nada o incluso pueden hacernos daño. Esto se debe a tres factores: nuestra tendencia a aferrarnos al equilibio conseguido, nuestra resistencia al cambio y el pavor a la incertidumbre que implica lo nuevo. 

Esas son las razones principales por las que en muchas ocasiones nos aferramos a relaciones interpersonales que nos dañan, más allá de la historia que podamos tener en común y los vínculos emocionales que todavía perduren.

Cuando la única razón del vínculo es el pasado

La vida es un camino, a lo largo del cual encontramos a muchas personas. Con algunas estableceremos relaciones más cercanas basadas en profundos vínculos emocionales. Sin embargo, las experiencias vividas y el paso del tiempo pueden debilitar esos vínculos, hasta el punto que la relación pierda su sentido.

En esos casos, no hay que temer a perder a personas con las que prácticamente no tenemos puntos en común, personas que han dejado de escucharnos aunque nos oigan y han dejado de completarnos emocionalmente. De hecho, en esos casos a lo que nos aferramos es al recuerdo, no a la persona en sí, puesto que ya no existen puntos de contacto, no hay una perspectiva de futuro, ni un vínculo emocional satisfactorio.

A veces nos resistimos a romper ese vínculo simplemente porque no queremos aceptar que hemos cambiado, o que esa otra persona ha cambiado, hasta el punto que ya no queda nada que nos una. Sin embargo, dentro de nosotros podemos notar la baja calidad de ese vínculo, el vacío emocional que queda porque ya no existe la atención y el afecto.

Por supuesto, estas situaciones no son fáciles de asumir porque generalmente hay una historia en común. Pero lo cierto es que el pasado no es una razón de peso para seguir atados a personas que han dejado de valorarnos y que no se sienten afortunadas de tenernos a su lado.

Con el tiempo hay que aprender a querer más, pero a menos personas


Con el paso de los años nos volvemos más selectivos, somos más conscientes de la importancia de nuestro tiempo y decidimos con quién queremos compartirlo. Por otra parte, las experiencias de vida también van poniendo a prueba las relaciones cercanas, por lo que comenzamos a valorar más a quienes se quedan a nuestro lado y satisfacen de verdad y de buena gana nuestras necesidades emocionales.

Por supuesto, antes de atrevernos a cortar los lazos, solemos pasar por un proceso en el que a menudo surge la sensación de culpa por las personas que dejamos atrás. En realidad, no deberíamos culpar a nadie, las relaciones se crean cuando hay intereses comunes y se rompen cuando han dejado de satisfacer las necesidades emocionales. Lo más constructivo es dejar ir a quienes ya no se sienten vinculados a nosotros y atesorar los buenos momentos compartidos.

La vida está en constante movimiento, las relaciones también fluyen y cambian. Sin embargo, si miras demasiado hacia atrás centrándote en las puertas que se han cerrado, no podrás ver las puertas que se abren delante de ti.


jueves, 19 de octubre de 2017

La parábola zen que nos muestra cómo hacemos una tormenta en un vaso de agua


Se dice que en su recorrido por la India, Buda estuvo en la ciudad de Rajgir. Atraídos por su fama, 500 brahmanes se reunieron para pedirle que les explicara el camino a la iluminación. Buda, que normalmente explicaba sus enseñanzas a través de parábolas, les contó 100 sūtras, este es uno de ellos.

“Hace mucho tiempo, en un pequeño pueblo, vivía un hombre que tenía un rebaño compuesto por 250 vacas. Aquel hombre se sentía muy orgulloso de su ganado y se preocupaba de su bienestar.

Se aseguraba de que pudieran pastar en libertad todos los días y de que el establo fuera suficientemente confortable. La leche que obtenía era de excelente calidad y todos lo alababan por ello. Todo marchaba viento en popa, no podía pedirle más a la vida.

Sin embargo, un día, una manada de lobos famélicos atacó a una de las vacas y se la comieron.

Al caer la noche, cuando el hombre hizo el recuento de su ganado, se dio cuenta de que faltaba una vaca. 

Entonces pensó: “¡Qué desgracia! Mi rebaño está incompleto”.

Con el paso de los días comenzó a desatender al resto de las vacas.

Solo pensaba: “¿Por qué ha tenido que pasarme justo a mí? ¿Qué sentido tiene tener todas estas otras vacas?”

Con aquella idea en mente, obsesionado con la muerte de una de sus vacas y pensando que ya nada volvería a ser como antes, condujo al resto del ganado hasta acantilado, a la muerte”.

Aunque esta historia puede parecernos inverosímil, hasta el punto de rayar en la locura, lo cierto es que en muchas ocasiones nos comportamos como el hombre de la historia. Y como resultado, nos convertimos en los artífices de nuestra verdadera desgracia, maximizando un problema que podría haber sido pequeño en comparación con el que nosotros mismos hemos causado. En otras palabras: hacemos una tormenta en un vaso de agua.

¿Por qué nos centramos en lo negativo?


Algunas personas asumen la adversidad desde una perspectiva más positiva, pero la mayoría se centra más en los sucesos negativos y los recuerda con más detalles. De hecho, se ha apreciado que nuestro cerebro procesa de manera relativamente diferente la información positiva y la negativa.

Las emociones negativas generalmente implican un pensamiento más profundo, por lo que la información se suele procesar más a fondo que las situaciones que generan vivencias positivas. Como regla general, rumiamos mucho más los acontecimientos desagradables que los sucesos felices. Las emociones negativas, los sucesos dolorosos y los comentarios desagradables tienen un mayor impacto que los buenos. Además, las malas impresiones y los estereotipos negativos se forman más rápido y son más resistentes al cambio que los buenos.

Lo demuestra fehacientemente un experimento realizado en la Universidad Carnegie Mellon. Los participantes ganaron o perdieron la misma cantidad de dinero, pero la angustia experimentada por la pérdida era mucho mayor que la alegría que acompañó la ganancia. Por si fuera poco, también se apreció que los sucesos negativos son más resistentes en la memoria que los buenos.

Todo parece indicar que nuestra tendencia a centrarnos en lo negativo se debe a que intentamos recopilar la mayor cantidad de detalles posibles sobre lo sucedido para evitar ese sufrimiento en el futuro. Sin embargo, si no somos capaces de pasar página suficientemente rápido, podemos caer en nuestra propia trampa y condenarnos a la infelicidad que pretendemos evitar zambulléndonos en un círculo vicioso de rumiación.

Cinco señales que indican que estamos perdiendo la perspectiva


Nos comportamos como el personaje de la historia cada vez que:

1. Nos centramos exclusivamente en la pérdida y no somos capaces de ver las posibilidades que aún tenemos a nuestro favor.

2. Dejamos que nos inunde la negatividad, de manera que terminamos viendo el mundo bajo un prisma gris.

3. Pensamos que el dolor, la angustia y el sufrimiento que experimentamos por un suceso jamás pasarán.

4. Creamos una tormenta en un vaso de agua, convirtiendo un pequeño problema en un drama.

5. Tomamos nota exclusivamente de los sucesos que confirman nuestra visión negativa de los hechos, descartando el resto.


¿Cómo evitar hacer una tormenta en un vaso de agua?


Para evitar comportarnos como el personaje de la historia, haciendo una tormenta en un vaso de agua, necesitamos actuar en tres niveles: emocional, racional y conductual.
1. Toma nota de tus emociones. Intentar esconder o reprimir las emociones no sirve de nada. En su lugar debemos tomar nota de ellas, llamarlas por su nombre y, sobre todo, ser conscientes de su impacto sobre nosotros. No siempre es fácil ya que a veces podemos negar que nos sentimos enfadados o tristes simplemente porque nos han dicho desde pequeños que no debemos reaccionar así.

Queremos creer que somos fuertes y que tenemos el control, por lo que pensamos que reconocer esas emociones nos convierte en personas más débiles. ¡Es justo lo contrario! Hasta que no reconozcamos cómo nos sentimos seguiremos estando controlados por las emociones. Todas las emociones son válidas y no debemos juzgarlas, tan solo reconocerlas y comprender su impacto.

2. Cambia tus pensamientos. El segundo paso consiste en redirigir el pensamiento hacia las potencialidades, en vez de centrarnos exclusivamente en la pérdida. Es cierto que cuando atravesamos malos momentos es difícil ver lo positivo, por eso es importante salir de nuestra perspectiva.

Imagina que eres otra persona, quizá ese amigo que siempre te da buenos consejos y te ayuda a salir de los malos momentos: ¿Qué te diría? 

Lo más importante es que identifiquemos cada pensamiento desadaptativo que añade más leña al fuego, generalmente se trata de generalizaciones erróneas, como pensar "todo va a salir mal" o "nunca podré superarlo". Luego debemos colocar en su lugar pensamientos más objetivos y realistas. Por supuesto, no se trata de abrazar un optimismo tóxico, sino de encontrar un saludable punto medio.

3. Actúa en consecuencia. En tercer lugar, es fundamental cerciorarnos de que estamos dando los pasos en la dirección correcta. Para salir de cualquier situación difícil es necesario actuar, no quedarnos bloqueados en el sufrimiento.

Una de las frases budistas más interesantes nos enseña que "un viaje de mil millas empieza con el primer paso". Lo que sucede es que a menudo nos da miedo dar ese paso, porque aunque no queramos reconocerlo, nos sentimos más cómodos y seguros en el sufrimiento que lanzándonos a lo desconocido. Tampoco es necesario agobiarse, basta dar pequeños pasos que nos alejen de la situación que genere el malestar, pequeños pasos que no generen una gran dosis de ansiedad.

Fuente:
Zhang, L. & Baumeister, R. F. (2006) Your money or your self-esteem: threatened egotism promotes costly entrapment in losing endeavors. Pers Soc Psychol Bull; 32(7): 881-893.

Rincón de la Psicología

Sentires del Corazón… Cuando confundes los celos con el amor. Por Ashamel Lemagsa.



Amados...

A veces se cree que el sentir celos, es una manifestación  justa y lógica del amor.

Como si fuera un síntoma “normal” en el amor, pues está íntimamente ligado al acto de amar al otro.

Yo les digo…

Que el Amor no necesita de los celos, para expresarse, pues lo celos es una emoción propia de aquellos seres dependientes del otro.
Son inseguros de sí mismos, creen que sin el otro, la vida se les escapa de sus  propias vidas…

Intentan atar a los otros con cadenas de celos, pero los eslabones se cortan, siempre…

El Amor es energía Divina, nada la contiene, ni la ata, es libre, pues no reconoce límites, no existen para ella barreras, siempre llega  donde debe llegar en el momento exacto.

Los celos no es una emoción que exprese amor…

Dime…

 Qué actitudes generan los celos hacia ti mismo y hacia los demás?
Generalmente producen discordia en ti mismo, que se refleja hacia los demás y se manifiesta en discusiones, malos tratos, incomprensión, confusión y mal interpretación de las situaciones.

En ti genera enojo, que puede disparar el rencor y el odio hacia el ser amado.

Cómo puedes sentir enojo, rencor y celos hacia ese ser tan amado por ti, cuando el amor es fuente de comprensión y compasión?

Los celos es una emoción que pertenece al miedo, a la inseguridad, es una sombra que brota cuando te sientes amenazado, es casi un mecanismo primitivo de supervivencia…

Cuando comprendes el verdadero fluir en ti del amor, aceptas que siempre hay amor en ti, que el mismo no depende si estas o no con alguien especial.

No somos dueños de los otros, somos responsables de nuestras vidas, de nuestras emociones, de nuestros pensamientos y de nuestras acciones, entonces…

Cuando sientas celos, recuerda que el más perjudicado eres tú, pues estas dañando el amor que hay en ti, tu fuente eterna de amor, que nació con tu misma esencia, Dios en ti.

 Los celos te hieren, te encarcelan y te aíslan de ti mismo, pero además te aleja de tu entorno…

Cómo amar a los demás, si los celos te separan, te parten internamente?

Finalmente, recuerda…
Nadie te pertenece, pues todos, somos amor, no necesitas a los otros para sentirte amado, tan solo debes primero amarte y respetarte a ti mismo, para comprender que el acto de amar es Ser amor, que no ata, que no hiere, que no cela, simplemente ama porque es amor.

Ama siempre…Si la respuesta que recibes no es la esperabas, aprende soltar las expectativas que tú mismo creaste y siente la realidad, amar por el amor mismo.
Comprende que el otro no tiene la obligación de darte lo que no siente, simplemente te ama como puede, sabe y desea hacerlo, no lo juzgues, suelta… que tu amor fluya, no busques culpables…

Nadie es… lo que no es.

Ser amor es para valientes, es para aquellos que se animan a amar, sin esperar respuestas, pues el amor es una aventura de libertad, sin prejuicios, sin límites.

Expande el amor, entrega amor y cada día serás más y más amor en expansión.
Recuerda…

Los celos, lo único que te hacen a ti es herirte y a los demás… Alejarlos de ti.

Los amo!!!


Con Amor Ashamel Lemagsa.



miércoles, 18 de octubre de 2017

Trabajo con las Polaridades: la Técnica de la Silla Vacía. Por Marta Guerri


La polaridad del ser humano

Las terapias humanistas, y en concreto la terapia Gestalt, propugnan un modelo de ser humano que construye la experiencia desde la polaridad, y se sitúa en el polo desde donde le es más cómodo y coherente percibirse y asumir la responsabilidad de quien es (qué siente, qué piensa, cómo actúa). Para ello, construye un muro de defensas para no percibir y no responsabilizarse de ciertas experiencias, y cuando este muro ya no aguanta y hace aguas, excluye las incongruencias entre lo percibido, sentido, explicado y actuado.
En general, al trabajar con estas incongruencias nos encontramos que el conflicto suele estar asociado a las normas y los valores, por un lado, ya las reacciones emocionales y necesidades o deseos, de la otra. El peso de los "debería" hace que la persona, porque no es como cree que debería ser, autoevalúe negativamente.
El trabajo del psicólogo en las polaridades

La técnica de la polaridad consiste en que el terapeuta detecte una afirmación verbal del sujeto en la que dos aspectos de la misma se hallen en oposición - normalmente va acompañada de algún indicador verbal o paralingüístico que la persona expresa y a la vez experimenta con una sensación de conflicto o coerción entre las partes- o bien, una posición en la que la persona está rígidamente aferrada a un polo del continuum y no es capaz de moverse ligeramente hacia el otro polo. En estos casos, se trata de posicionarla en el polo en que le cuesta situarse y centrarla en las sensaciones, las emociones y los pensamientos que le provoca estar ahí.
El trabajo con las polaridades tiene como objetivo darse cuenta de las incongruencias entre los diferentes niveles del ciclo de la experiencia y, por tanto, darse cuenta del conflicto. Se trata de ayudar a encontrar un punto en el continuo de las polarizaciones que haga más fácil moverse adaptativamente en la situación conflictiva, e integrar estos dos polos del continuum como propios (el asumido ya como propio y el negado).
La Técnica de la Silla Vacía

Una variante de esta técnica es la de la silla vacía (Greenberg, Rice y Elliot, 1996). Se utiliza cuando una persona tiene un asunto o conflicto inconcluso con alguien. El objetivo es que pueda empatizar con el punto de vista del otro y esto ayude a ampliar sus posibilidades de posicionarse ante el conflicto. En este caso, quien está en la otra silla es la persona con quien tiene el conflicto y, al desplazarse de una silla a otra, el cliente debe ponerse en los dos personajes que conversan sobre los conflictos que los ocupa.
La técnica que más se utiliza para el cambio de polo es la de dos sillas (Greenberg, Rice y Elliot, 1996). Esta técnica, también llamada autopsicodrama imaginario, es aquella en la que el cliente incorpora dramáticamente todas las partes propias (o voces internas) que generan el problema, alternativamente y con desplazamiento espacial.
Ejemplo

Julia hace muchos años que está enfadada con su madre. Siempre ha sentido un agravio comparativo respecto a sus hermanos. A pesar de que se ha esforzado por ser amable y diligente con su madre, ella sólo reconocía las pocas o muchas cosas que hacían los hermanos, y de Julia decía que era su obligación o incluso se olvidaba que era ella precisamente quien hacía las cosas. Ahora su madre tiene cáncer y está en un proceso terminal. Julia se siente ambivalente. Le parece que no quiere a su madre, siendo rabia contra ella, se siente culpable.
La terapeuta propone el ejercicio de la silla vacía. Para ello, en el centro de la sala pone dos sillas. Señala a Julia cuál es su y le dice que la de enfrente es la de su madre. Le indica que se trata de establecer un diálogo entre las dos posiciones, que cuando esté en una silla será la Julia y que cuando esté en la otra, será su madre.
Ejercicio

Julia: "Mama, estoy muy dolida contigo porque creo que nunca me has amado igual que a mis hermanos. Siempre me has considerado una egoísta, con malas intenciones. Me has hecho polvo todo lo que has podido. Así me ha ido la vida. Tanto miedo he tenido que ser egoísta, que todas mis parejas y mis amigas se han aprovechado de mí y yo, sintiéndome culpable. Me siento idiota...".
(Cambio de silla)
Madre (Julia en la silla de la madre): "Lo siento. Yo siempre te he visto tan fuerte, tan capaz... Te tenía miedo. Tenía miedo de controlarte. Por eso te ataba corto..." .
(Cambio de silla)
Julia: "Y tan corto que me atabas... no sé ni quién soy.
(Cambio de silla)
Madre (Julia en la silla de la madre): "Soy tan soberbia que no te he podido decir nunca que te admiro... La verdad es que eres, de mis hijos, que más se parece a mí".
[...]
El  terapeuta permitiría el diálogo mientras no entre en un círculo recursivo. El diálogo por sí mismo puede generar la resolución del conflicto pero, en caso de que no fuera así, se utilizaría la información privilegiada que surge de esta técnica para resolverlo con otros métodos.
Qué se consigue con la técnica de la silla vacía

Con este tipo de trabajo el individuo puede reconocer en los conflictos interpersonales sus proyecciones con más facilidad y también acercarse intensamente los núcleos que generan tensión. En los conflictos intrapsíquicos, la incorporación alternativa de las partes le permite vivir con toda riqueza cada una de éstas, lo que provoca un cambio de tipo perceptivo respecto a uno mismo y en la relación con los demás.
El trabajo con las polaridades permite integrar partes de nosotros mismos en conflicto y resolver nuestras incongruencias internas y temas sin resolver con los demás.


Blog de Psicoactiva